miércoles, 2 de junio de 2010

Abducciones





Los testigos que han sufrido experiencias de este tipo aducen que de una manera repentina, luego de ver extrañas luces en el cielo, han sido extraídos de sus hogares o automóviles, con modos desacostumbrados, y fueron trasladados contra su voluntad a lugares que le eran totalmente desconocidos, donde pequeños seres les habrían practicaron una serie de exámenes corporales. Asimismo, ¿son manifestaciones extraterrestres o malas interpretaciones?

Desde la ovnilogia se define al termino “abducción” a los supuestos secuestros de personas por parte de seres extraterrestres, los cuales dentro de una “nave”, son exhaustivamente examinados. El encuentro del matrimonio Hill en New Hanpshire, Estados Unidos, da comienzo a la era moderna de este tipo de fenómenos, dándose desde ese momento sucesos de los más diversos y a nivel mundial.
Los testigos que han sufrido experiencias de este tipo aducen que de una manera repentina, luego de ver extrañas luces en el cielo, han sido extraídos de sus hogares o automóviles, con modos desacostumbrados, y fueron trasladados contra su voluntad a lugares que le eran totalmente desconocidos, donde pequeños seres les habrían practicaron una serie de exámenes corporales. Estos exámenes van desde simples inyecciones, hasta complicados procedimientos quirúrgicos, llegándosele a aplicar incluso implantes de extraños artefactos. Luego, el sujeto es devuelto al lugar en el cual se encontraba antes que todo sucediera, y la mayoría de las veces, con amnesia total de lo que ha vivido.
Si bien a lo largo de este texto dilucidare dos hipótesis totalmente opuestas, encontraremos que desde cualquiera de ellas, la conclusión es igual de sorprendente.

CASOS DE ABDUCCIÓN

· El 20 de noviembre de 1952, el investigador Adamsky admite haberse encontrado de repente frente a un ser extraterrestre, mientras viajaba por la desértica región de Desert Center, Arizona, en los Estados Unidos. Aunque se encontraba con varias personas, pidió que se alejasen, para quedar solo. Al mismo tiempo ve que desde una nave con forma de cigarrillo salía otra mas pequeña, pero de forma circular. Al abrirse la puerta del objeto, Adamsky ve bajar de el a un ser joven, de baja estatura, cabellos rubios muy largos, de ojos gris – verdosos, cráneo grande, nariz gruesa, pómulos salientes, piel tostada y sin barba, dientes blancos, y boca de regular tamaño. De manera telepática, admite que ese ser le comunico que venia desde el planeta Venus, sin intenciones agresivas, con el fin de advertir de que las explosiones atómicas constituyen un gran peligro para la Tierra. Además, aducio que aun no era el momento para un contacto publico, y lo invito al terrícola a subir al interior de la nave. Una vez adentro, Adamsky puede observar que dicho interior estaba confeccionado por materiales muy brillantes, y que se encontraba flotando a un metro y medio del suelo. Aun más adentro, percibe que la cúpula era oscura, y se veían ventanillas, a través de las cuales podía ver a seres parecidos al que primeramente vio. Finalmente, una extraña fuerza lo rechazo de la nave, el visitante lo despide, y es regresado nuevamente a donde se encontraba antes del extraño suceso, desde donde ve partir al objeto.
Luego de ese suceso, Adamsky admitía con esos venusinos viajes interplanetarios, los cuales recordaba y luego confeccionaba en mapas. Dichos croquis aportaron datos relevantes en astronomía, lo que aumentaría la veracidad de los hechos.
· El 19 de septiembre de 1961, el matrimonio Hill viajaba en su automóvil por un camino de New Hampshire, a eso de las ocho de la noche. De pronto, ven acercarse un objeto volador, por lo cual deciden detener el auto, y mirarlo con prismáticos. Así pueden observar una gran nave, de la que se despedían muchas parecidas, pero de mayor dimensión, y que de a poco se iban acercando hacia donde ellos se encontraban. Muy asustados, como es de prever, salen a toda velocidad en su vehiculo, oyendo l mismo tiempo un extraño zumbido. Cincuenta kilómetros adelante vuelven a escuchar el mismo ruido, y se impresionan al saber que habían transcurrido nada más y nada menos que dos horas.
En los días posteriores al hecho, el matrimonio comienza a sufrir severas pesadillas, por lo cual deciden ir a ver a un psiquiatra. Bajo los efectos de la hipnosis, declararon con los mismos detalles, haber sido raptado por humanoides de mediana estatura y con ojos que se alargaban casi hasta las sienes, quienes los llevaron a una nave, donde fueron sometidos a diversas pruebas medicas. Además, comentaron que en todo momento se comunicaban con ellos de manera telepática, e incluso, que le habrían señalado en un mapa estelar el lugar de procedencia de ellos. Una vez terminada la sección, Betty señalo en un mapa confeccionad por astrónomos el punto que le habían mostrado estos seres, el cual correspondía a CTA 102 de la constelación de Pegaso.
Con el correr del tiempo, los Hill sufrieron experiencias Poltergeist, e incluso, admitieron haber sido visitados por extraños hombre de negro.
· El siguiente caso es extraído del excelente libro de Fabio Zerpa “El reino subterráneo”: El domingo 28 de octubre de 1973, Dionisio Llanca debía
transportar materiales de construcción con su camión
desde Bahía Blanca a Río Gallegos. En esos momentos
vivía circunstancialmente en casa de un familiar en la
ciudad de Bahía Blanca.
A las 0:30 hs., Llanca se dirige hacia su camión marca
Dodge, para iniciar su viaje, pasa por una estación de
servicio para cargar gasoil, y advierte que a la rueda
trasera derecha de su camión le falta aire, por lo que
decide seguir y cambiarla mas tarde en el camino.
Una hora y media más tarde, y a aproximadamente unos
19,5 km. de Bahía Blanca, estaciona junto a la ruta para
cambiar el neumático, cuando observa una luz amarillenta
a unos 2000 metros de distancia y pensando que se trata
de un automóvil Peugeot, continúa con su tarea. De
pronto esa luz amarilla se detiene detrás de Dionisio,
quien queda paralizado, hasta sentir que alguien lo toma
por la parte de atrás logrando, entonces, levantarse. Es
así que ve a dos hombres y una mujer muy cerca suyo, uno
de los cuales le practica una incisión en los dedos
pulgar e índice, después de esto despierta en el
Hospital Municipal de Bahía Blanca, han transcurrido 48
hs., y Dionisio Llanca no recuerda nada mas de lo
sucedido.
Posteriormente, y en estado hipnótico recuerda que los
seres descendieron en una especie de haz de luz
compacto, se le acercaron y le practicaron la incisión
en los dedos con un instrumento similar a un bisturí de
biopsia, luego de lo cual lo introdujeron en el ovni.
” Dionisio dentro del platillo volante, ve a su derecha
a la mujer que está utilizando ese instrumental de tipo
médico; tiene un piloto situado frente a este material
astronáutico-aeronáutico, con una palanca negra en la
mano izquierda; otro humanoide, a la izquierda de
Llanca, está mirando la gran mampara donde se ve el
cielo estrellado. Ese mismo cielo estrellado lo ve
Llanca en los aparatos de televisión en color que están
a su izquierda. Pasan unos minutos y se abren nuevamente
las compuertas del ovni, la parte inferior, para sacar
cables o mangueras flexibles, unos haciendo masa con el
riachuelo que discurre junto al camión de Dionisio, y
otros cables o mangueras flexibles tomando electricidad
de un poste de alta tensión que aparece roto en el lugar
de los hechos.”
“Después de minutos la mujer se saca un guante naranja
de su mano derecha, poniéndose otro guante negro con una
especie de cinco punzones en la parte de la palma,
practicando una incisión en el parietal derecho de
Llanca, incisión que aparece en el cuero cabelludo del
camionero, pero antes, quizás por descuido, le da en el
arco superciliar izquierdo, que muestra un hematoma en
los primeros días de la investigación.”
Luego de esto hay un lapso de unos 20 o 25 minutos de
amnesia, tras los cuales Llanca ve que se abren las
compuertas nuevamente y es depositado en tierra mediante
el haz de luz.
Ahora se encuentra a 9 km. de la ciudad de Bahía Blanca,
a unos 10 km. de donde quedó el camión, en la localidad
de Bordeu al lado de unos viejos vagones de ferrocarril.
Dionisio Llanca, completamente amnésico, no tiene idea
de dónde se encuentra, corre desesperado hasta una
estación de servicio, son las 2:45 hs. aproximadamente,
según atestigua el empleado que lo vio. Sigue por la
ruta 3 y luego por la 35, hasta que alguien en un Fiat
1600 lo lleva hasta una comisaría.
Recorre varias comisarías, en las que el personal al
creerlo ebrio no lo toma en cuenta , hasta que llega al
Hospital Español de la mencionada ciudad, de donde es
trasladado a la Sala de Guardia del Hospital Municipal.
Llanca fue sometido no solo a la sesión hipnótica, sino
que aceptó se le aplicara el llamado “suero de la
verdad” o sea pentotal endovenoso, resultado su
testimonio igual al dado bajo hipnosis.
Por otra parte, el equipo de investigación de Fabio
Zerpa , en su momento constató que según la empresa de
electricidad de la zona, el domingo 28 de octubre de
1973, entre las 2 y 3 de la madrugada, había aumentado
considerablemente el consumo de energía eléctrica,
coincidiendo con lo narrado por Dionisio Llanca.

· El 6 de agosto de 1975, en Dakota del norte, en un paraje próximo a Fargo, dos mujeres llamadas Sandra Larson, y su hija Jackie, viajaban junto a una amiga en un automóvil. De repente, ven a uno de sus costados una luz muy potente, al mismo tiempo que oyen un estruendo muy fuerte. Al observar de manera mas detenida, notan que en realidad eran diez objetos, muy brillantes y de color anaranjado. Cuando los aparatos se detuvieron, uno pareció partirse por la mitad. Al mismo tiempo notan que Jackie, que viajaba en el asiento de adelante, aparece de manera inexplicable atrás, y todos los relojes acusaban 1:30 de adelanto, sin que ninguna de las tres se acordase de algo de lo que sucedió en ese transcurso de tiempo.
Investigadores de la universidad de Wyoming, convencieron a Sandra a que se indujese un trance hipnótico regresivo. Bajo dicho estado, narro que uno de los objetos que estaban en el cielo aterrizo, lo que provoco que el automóvil se detuviese, y que luego fuese succionado por el. Una vez dentro de esa “nave”, fue recostada en una especie de camilla, llegando a ver a su amiga que estaba sujeta a una especie de cama, pero sin poder ver donde se encontraba su hija. Unos seres horribles la desnudaron por completo, untaron su cuerpo con algo parecido al alcohol, y le examinan el interior de su nariz. Después la adormecieron y le abrieron el cráneo para observarle su cerebro, asegurando que la manipularon. Por ultimo, se le devolvió el coche y se le ordena olvidar todo. Luego del suceso, la mujer deja de sufrir los síntomas en la nariz que acusaba anteriormente. Poco tiempo después, se supo que era visitada por presuntos seres extraterrestres en su propia casa.
· El 26 de noviembre de 1979, en Paris, la vida de tres jóvenes sufriría un abrupto cambio. Mientras cargaban mercadería en una camioneta para ir luego a venderla a un mercado, ver repentinamente aparecer en el cielo, por sobre sus cabezas, algo parecido a una “burbuja de fuego”. De pronto el objeto detuvo su marcha y descendió en los alrededores. Uno de los tres amigos, Frank Fontaine, decide ir a ver que sucedía. El tiempo pasaba, y el no volvía. Acto seguido, los dos jóvenes deciden ir en su búsqueda, pero sin embargo lo único que encuentran de el es su camioneta abandonada. Se realizo como contrapartida una intensa búsqueda en los restantes días, sin éxito. Recién cumplida una semana, Frank aparece. Denotaba la misma apariencia, solo que había perdido la noción del tiempo, y no sabia algo de lo que le había sucedido.
· Hace unos 25 años sucedió en Chile un extraño suceso. Unos doce soldados se hallaban acampando en una zona limítrofe con Bolivia, bajo las órdenes del cabo Valdes. Alrededor de la media noche, se alcanzaron a ver en el cielo extrañas luces, sin llegarse a descubrir bien de que provenían. Acto seguido, el cabo decide ir a investigar solo, ordenando a los demás que lo esperaran. A medida que el tiempo pasaba, la intriga de la tardanza de su mayor iba acrecentándose en los soldados, por lo cual deciden ir en su búsqueda. Aunque el rastreo fue intenso, recién ven a Valdes entrada la madrugada. Algo sin duda le había sucedido. Se veía supremamente cansado y aturdido. De inmediato proceden a interrogarlo, quedando atónitos sus soldados ante lo que decía. Según su declaración, realizo un viaje a bordo de una nave extraterrestre, recorrió el espacio y sobrevoló la luna, y estaba del todo convencido de que la experiencia había durado varios días. Aunque para los soldados solo pasaron horas, se veía una notoria barba en la cara del cabo, e incluso su reloj digital marcaba en su calendario una fecha unos días más avanzada que la actual en la tierra. Así se llega a deducir que no solo fue una experiencia del orden físico y psíquico, sino que también lo fue para su reloj. Desde entonces, no se llega a saber en realidad que sucedió.
· Eugenio Siracusa tendría un encuentro muy extraño al cual lo relataría textualmente de la siguiente manera:
“La noche del 30 de abril de 1962 sentí una necesidad repentina de subir al Etna (el volcán). Subí a mi coche. En el camino tuve la clara y a la vez rara sensación de que no era yo el que conducía, sino que el coche era guiado por una fuerza superior. Recorriendo un camino sinuoso me aproxime al monte Manfre, de 1370 metros de altura. Después de parar el coche al borde de la carretera, continué a pie por un sendero que conduce a la cima de un cráter apagado. Había llegado a la mitad de esa subida rápida, cuando vi en lo alto de la colina las siluetas de dos individuos, cuyo traje espacial plateado brillaba bajo los rayos de la luna llena. Eran altos y de aire atlético, con cabellos rubios cayendo sobre los hombros y llevaban muñequeras y tobilleras brillantes que parecían de oro; tenían un cinturón luminoso en la cintura, así como unas placas metálicas en el pecho. Viéndoles, mi sangre se helo en las venas y me sentí inundado por un sudor frió. Hacia once años que esperaba este momento. Uno de los extraterrestres dirigió hacia mi un rayo de luz verde proyectado por un objeto que tenia en su mano, e inmediatamente me sentí invadido por unja sensación extraña que me tranquilizo inmediatamente; mi corazón, que al principio parecía querer estallar en mi pecho, volvió a latir regularmente. De manera telepática me dijeron: una humanidad con una evolución altísima les envía astronautas y misioneros desde una distancia desde varios años luz para iluminarlos sobre la naturaleza de vuestra existencia; pero en vez de agradecerles sus esfuerzos, ustedes parecen ignorarlos y escarnecen todas las enseñanzas que ellos les traen. Sepan que una evolución fracasada y una catástrofe planetaria serán las consecuencias irremediables de sus actuaciones. Como tutores de su especie, solo podemos condenar su comportamiento; pero sepan que están vigilados rigurosamente por una raza superior que no permitirá jamás llegar al desastre de una conflagración nuclear”.
· El siguiente caso de abducción le sucedió al seños Julio F. en España, y el contado de la siguiente manera, por su protagonista:
“Ocurrió el 5 de febrero de 1978, día en que se cerraba la veda de caza. Me levante a las dos de la madrugada. Pese a que en los tres últimos años había cazado en la provincia de Ávila, decidí dirigirme a una zona llana, de liebres, que ya conocía, cerca de Medinaceli, en la provincia de Soria, como siempre, con la única compañía de mi perro Mus, un pointer ingles. Era todavía de noche. Cuando me encontraba a unos 50 kilómetros de Medinaceli, un impulso extraño me obligo a desviarme por un camino situado a la izquierda de la carretera, 10 o 12 kilómetros antes de llegar al lugar adonde me dirigía. Cuando había recorrido 100 o 200 metros, el coche se detuvo falto de corriente, se apagaron las luces y la radio enmudeció. Mi reacción inmediata fue bajarme. Y así lo hice. Abrí el capot y me disponía a mirar que le pasaba a la bobina. Mus salio del coche conmigo, y mientras yo estaba mirando el motor advertí que el perro gruñía, se puso a mi lado muy nervioso, con el pelo erizado. Aquello me asusto y me reacción primera fue tomar la escopeta y cargarla, manteniéndome a la expectativa. De pronto vi bajar por una loma próxima a dos figuras humanas cuyos trajes destacaban en medio de la oscuridad. Nada mas verlos me tranquilice. Sentía adentro de mi algo que me decía, tranquilo, que no pasa nada. Supe inmediatamente que no eran de aquí. Se comunicaban conmigo mediante imágenes semejantes a diapositivas, que yo sentía, más que veía. Ellos también podían leer mis pensamientos. Me miraban fijamente a los ojos con una mirada penetrante y tranquilizadora. Iban vestidos igual los dos, con un traje color verde manzana todo de una pieza y sin costuras. Incluso la suela de los zapatos eran una continuación del pantalón, aunque se veían que eran mas duras. Lo único que destacaba era un frunce en la cintura. Llevaban cubierta la cabeza por una capucha que les caía hasta debajo de los hombros, de un color crema amarillenta y una textura similar a la seda, dejándoles el rostro al descubierto. Sus manos aparecían enfundadas en unos guantes hechos al parecer del mismo material que la capucha. Eran de piel blanca, una estatura de un metro noventa, de sienes abultadas y n tenían cejas ni pestañas, Los ojos azules y muy grandes, mucho más grandes que los de los seres humanos, eran redondeados y con el iris y las pupilas enormes. La nariz era larga y afilada y los pómulos angulosos. Me pidieron mentalmente que les acompañase, mostrando a la vez gran interés por Mus, que se mantuvo todo el tiempo muy excitado. Acepte y camine entre los dos, pese a no estar completamente tranquilo, recorriendo unos 150 o 200 metros. Al llegar a lo alto de la loma, alejado por el asombro, lo vi: era un enorme platillo plateado similar a un hongo. Tendría un diámetro de unos 50 metros, y parecía flotar inmóvil a unos cuatro metros del suelo. Del centro de la nave bajo un cilindro sin junturas, que permaneció a un palmo del suelo, abriéndose en el mismo una puerta de guillotina cuya existencia fui incapaz de apreciar. Entramos por ella… Mus se quedo afuera, pese a que lo llame con insistencia, teniendo que introducirlo yo mismo. Allí, como en el interior del platillo, olía intensamente a pino. Luego el cilindro comenzó a ascender, volvió a abrirse la puerta y salimos todos a un pasillo que nos condujo a un corredor circular que parecía rodear a la nave por su periferia. Al entrar tuve una sensación de mareo que luego se me paso. Dejamos dos puertas a nuestra derecha, llegando a una escalera similar al de las piscinas. No me explique lo que hacia algo tan rudimentario en un artefacto tan sofisticado. Subimos por ella. Yo lo hice con cierta dificultad, ayudándome con una mano, pues con la otra sujetaba a Mus contra mi cuerpo, mientras la escopeta colgaba de mi hombro. Llegamos así a una sala circular de unos 20 metros de diámetro. En ella había otro individuo igual que mis acompañantes. El techo era abovedado. El suelo parecía de cristal liso, totalmente pulido y luminiscente. En todo el interior del platillo reinaba una intensa luz blanca que no procedía de foco alguno, sino que parecía emanar de todas partes. Allí adentro no se proyectaba sombra alguna. En el centro había una especia de consola, con una pantalla parecida a la de cinerama, alargada, más alta en sus extremos y que se estrechaba en el centro. Ante ella, dos sillones muy extraños: descansaban en un soporte cónico que se estrechaba al llegar al suelo, encajándose en una especia de guía sobre la que se desplazaban cuando pulsaban unos botones ocultos bajo el brazo de los mismos. Me invitaron a sentarme en uno de ellos y yo pensé que podía caerse al soportar el menor peso, dad su aparente inestabilidad. Pero pude comprobar que era tan cómodo como resistente. Distribuida por la sala había otras dos consolas similares, llenas de lucecitas iguales, parpadeantes y con solo un sillón cada una. Detrás de mi vi una suerte de armario, y a mi derecha una pantalla de cristal negro, que debía ser similar a la de rayos X, pese a que cuando situaron a Mus tras ella no logre ver nada. Luego pidieron que me colocara yo para examinarme, y entonces pude comprobar que me llegaba a la altura del tórax. Luego me pidieron permiso para extraerle sangre al perro de una de sus patas, y lo hicieron con una jeringuilla metálica parecida a la que usan los dentistas para anestesiar, detalle que me llamo mucho la atención, pues me pareció tan anacrónica como la escalera d emano. Sentí en un momento determinado la necesidad de fumar, aunque cuando estoy en un sitio cerrado y sin cenicero nunca lo hago. Me supo mal tener que arrojar la ceniza al suelo tan limpio, pero no hubo mas remedio. Tenía miedo de que me llevaran fuera de la tierra, sobre todo cuando me pidieron que me sentara. Así que no procuraba perder de vista el terreno sobre el que flotaba la nave, que podía ver, porque ya era de día, a través de las ventanas circulares que rodaban la habitación. Aunque, por otra parte, sentí de que si yo no les daba mi autorización, no me llevarían con ellos. Al principio no me separaba de la escopeta, pero luego acabe confiándome. En dos momentos, a lo largo de mi estancia, escuche como un pitido estridente y muy agudo, similar a la señal que emite el teléfono cuando esta comunicando. Aquello parecía alarmarles mucho, y se dirigió cada uno a su puesto, frente a una consola, como si fuesen militares bien disciplinados. Entonces, la pantalla que hasta aquel momento se difumino y sobre ella apareció el busto de un hombre vestido como ellos, que les hablo como si fuera un superior. Solo en esas dos oportunidades les vi mover los labios, para hablar en un lenguaje extraño, duro, monosilabito y desagradable, similar al coreano. Me hicieron muchas preguntas acerca de la organización social de la Tierra, sobre la economía, sobre mi escopeta, si cazaba por necesidad o no, que me impulsaba a hacerlo. Por mi parte, yo una y otra vez les pregunte de donde venían; y por toda respuesta en mi cabeza aparecieron un 3, un siete, y una especie de cuadrado, que luego me dijeron era similar al signo de géminis. Pero no he sido capaz de entender lo que me querían decir con eso. Luego me pidieron la escopeta para examinarla, y yo me apresure a descargarla antes de entregársela, no se fuera a disparar. No me gusto ver que la trataron como nosotros lo haríamos con un hacha de piedra. Abrí un cartucho con la navaja para que pudieran ver su contenido y deje otro entero y dos cigarrillos sobre la mesa. Supe entonces que podía marcharme. Uno de los tripulantes me acompaño hasta el exterior, donde comencé a bajar por mi mismo. Pensé que todo pudo ser una alucinación; pero me resistía a creerlo así. Además estaba la marca del pinchazo en la pata de Mus y de mi cartuchera faltaban los dos cartuchos que había dejado sobre la mesa. Seria mejor no contar nada del caso a nadie, porque difícilmente alguien me creería.
Bajo sección hipnótica, Julio declararía:
“Estamos bajo el platillo, la escopeta… siento que me tira el brazo hacia arriba…sube la navaja en el bolsillo… el pelo se me eriza. No me puedo mover, me levantan. Mus ladra. Ha caído al suelo. ¡Lo han matado! Me llevan. No toco el suelo. Ellos vienen conmigo. Me bajan por la escalera. Bajo solo. No toco nada. Me llevan por el pasillo y no me puedo mover. Entramos por una puerta. Me desnudan. Me quitan todo. Estoy muy asustado. El techo es como una media esfera, de cristal transparente. El suelo es una reja plana. Debajo hay mucha luz. Tengo las manos hacia arriba, en aspa, no puedo moverme. Me miran fijamente. Hay dos individuos. No son los mismos de los de arriba. Hay una esfera metálica, flota frente a mi… se mueve… salen hilos de ella… lo hacen solos. Los hilos son de colores y tienen en su extremo un dedal pequeño. Vienen así mi. Abro la boca. No puedo cerrarla. Me miran. No puedo cerrar los ojos. Dos hilos entran en mi boca. Uno va hacia el esófago, lo siento, me molesta. Otro queda en la boca, bajo la lengua. ¡Hay hilos por todas partes! Otro va al ojo. Uno entra en el ano. ¿Qué pasa? ¿Qué quieren?, les pregunto. Van a tomar muestras de los líquidos de mi cuerpo, me lo comunican mentalmente. Me pinchan en la espalda, en la rodilla, en la oreja, para extraerme líquido cefalorraquídeo, sinovia, sangre. No se como lo hacen. Ellos me miran”
Sin lugar a dudas, un caso realmente sorprendente.
· En el año 1955, Richard Price, de tan solo 8 años de edad, habría sido abducido por dos humanoides, mientras jugaba en las cercanías del cementerio de Troy, en el estado de Nueva Cork, Estados Unidos. El pequeño recuerda que en un momento determinado escucharon un ruido extraño, y llevado por la curiosidad, camino hacia el lugar donde suponía que provenía. Fue entonces cuando vio una nave octogonal posada por el parque, y a unos extraños hombrecitos de pequeña estatura vestidos de extravagantes trajes espaciales. Rápidamente, según cuenta, esos seres lo introdujeron en la nave, que estaba colmada de instrumentos electrónicos y pantallas, y por ultimo lo ubicaron en una especie de mesa, sujetándolo de las manos y de los pies. Una vez ahí, lo desnudaron, le realizaron una serie de experimentos, y le colocan con una zonda un implante bajo la piel del pene, advirtiéndole de que si se lo sacaba, moriría inmediatamente.
En 1981, de manera totalmente espontánea, el pequeño objeto se desplazo hasta quedar a flor de piel, extrayéndolo finalmente el propio Prince. Recién en el año 1986, el objeto fue sometido a análisis. Se trataba de un cilindro irregular, de un milímetro de ancho por cuatro de largo, de color ámbar por dentro y blanco por fuera, con 6 apéndices. La cubierta blanca parecía ser de un material parecido al teflón, compuesta por un 90% de carbono, tantalio, oxigeno y restos de nitrógeno.
· El 15 de octubre de 1957, un caso sin procedentes se daría en la localidad de San Francisco de Sales, en Brasil. El protagonista fue Antonio Villas Boas, quien aseguro haber tenido un encuentro íntimo con una “hembra” extraterrestre, tras ser raptado por un ovni. Por la noche, Antonio vio a través de una de sus ventanas, mas precisamente en uno de los corrales, una luz de color plateada. Al anochecer siguiente se encontraba solo en el campo, recorriéndolo en su tractor. De repente, una luz roja se lanzo sobre su cabeza, sin que siquiera tenga el tiempo para pensar. Aun así, la primera reacción fue acelerar su maquina, y alejarse a toda prisa, sin embargo, tras hacer solo unos pocos metros, el motor y las luces del mismo se apagaron. Finalmente, el objeto que rondaba aterriza, por lo cual el atónito testigo puede observar que tenia forma de media esfera, y se apoyaba en una especie de trípodes. Segundos luego, dos seres con trajes extravagantes sujetan fuertemente a Antonio, con la latente idea de llevarlo hacia el interior de su nave. Aun así, la resistencia que impuso la victima conllevo en que dos seres mas bajasen a vencerlo, por lo cual al fin logran vencerlo. Acto seguido, lo ubican en una habitación, lo desnudan por completo, y comienzan a lavar su cuerpo con una esponja impregnada con un líquidos que le era desconocido, claro como el agua, pero espeso y sin olor. Por ultimo, lo conducen a otro ambiente, donde lo dejan completamente solo. Enseguida, Boas ve abrirse una puerta, desde la cual aparece la figura de una mujer, totalmente desnuda, de baja estatura, cabellos rubios platinados, de ojos azules y grandes, nariz recta y armónica, de labios bien delineados, senos pequeños, cintura fina, pies diminutos, y de manos largas y delgadas. Era casi obvio lo que debía de suceder. Las caricias comenzaron a pronunciarse, lo que provoco en el terrícola una gran excitación, que conllevo finalmente a una apasionada relación sexual. Una vez acabado el acto, entra en la sala un humanoide y se lleva a la “mujer”, la cual, medida que iba saliendo se toca el vientre y señala con sus dedos hacia un punto del cielo. Antonio comienza a vestirse, y de repente, al igual que como se procedió para meterlo en la nave, se lo saca de la misma a la fuerza, y se lo deja en el campo donde se hallaba al principio de todo.
El contacto abría durado cuatro horas, y bajo hipnosis, el testigo corroboro que todo lo que había narrado se ajustaba perfectamente.
· La noche del 26 de diciembre de 1985 se presentaba fría y nublada. Whitley Strieber, un afamado escritos de ciencia – ficción, se encontraba en una región apartada del condado de Ulster, en el estado de Nueva York. De un momento para otro, extrañas imágenes le comenzaron a invadir su mente, sobre algo que le habría sucedido en el pasado. Se encontraba durmiendo cuando un sonido muy peculiar lo despertó. Perplejo, se incorporo, y comenzó a ver en su alrededor. Nota si que el ruido era parte de una especie de torbellino que provenía del cuarto de estar. Acto seguido, nota que una de las puertas dobles que daba al dormitorio se cerraba sin que pudiese explicarse porque. De repente, una figura sólida comienza a dirigirse hacia el. Aunque no podía distinguir bien su rostro, observo en el mismo dos especies de agujeros negros, muy oscuros, que parecían ser ojos, y por debajo de ello, una curva negra, que aparentaba ser una boca. Desesperado trata de moverse a toda costa, pero era en vana, ya que estaba totalmente paralizado. Strieber perdió el sentido, y cuando despertó nuevamente, sin noción del tiempo, se asombra tras encontrarse en un claro de bosque, muy lejos de su casa. Una vez despierto, ve a un extraño ser sentado a su izquierda, con un traje de color marrón grisáceo. Una sensación como que era aspirado lo invadió en segundos, y ve como comenzaba a elevarse por encima del suelo, incluso hasta el punto de ver la copa de los árboles. Esa “fuerza” lo traslado hasta una habitación circular con techo abovedado, mientras veía a diminutos seres que se movían desordenadamente alrededor de el. Uno de esos seres le inserto una brillante y delgada aguja por el cerebro, causándole mucho dolor. Otra clase de seres le insertaron analmente un enorme objeto, gris, y extremadamente desagradable, de unos 30 centímetros de largo, estrecho y de estructura triangular, que comenzó a moverse en el interior de su cuerpo como si tuviese vida propia.
Secciones hipnóticas dirigidas por Budd Hopkins, pusieron de manifiesto que Strieber habría sido efectivamente abducido. Luego en el instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), le realizan una serie de radiografías para ver si en el cerebro de la victima había colocada una especie de implante, cosa que se descarto.
Luego de su extraña experiencia, Strieber escribió una importante cantidad de libros, entre los más destacados esta “Comunión”, escrito en 1988. Además, llevo su historia al cine, convirtiéndose en el primer presuntamente abducido por seres extraterrestres, en hacerlo.

· El 3 de octubre de 1978, a eso de las 20: 30 horas, Hideichi Amano y su hija Juri, de tan solo dos años de edad, se dirigían en coche hacia una montaña ubicada en las afueras de la ciudad japonesa de Sayama, para tratar de conseguir en la altura una buena transmisión y recepción, para así poder hablar por teléfono con su hermano. Una vez terminada la conexión, y de haber realizado otras llamadas locales, Amano se dispuso a volver a su casa, cuando el interior del coche, de manera repentina, se volvió extremadamente luminoso. Del foco del techo del mismo auto parecía salir esa luz, que era 10 veces más potente que lo normal, y que a pesar de ello, no parecía atravesar las ventanillas. Juri iba sentada en el asiento del pasajero, quedándose estupefacto su padre al ver que de la boca de la niña salía una especie de espuma. Al mismo tiempo, ve como una luz naranja, proveniente del cielo, atraviesa el parabrisas, introduciéndose en su estomago. Su miedo se convierto en terror cuando al sentir que algo metálico le parienta la sien, vira su mirada hacia su costado, viendo una criatura pequeña ubicada a su lado. Ese extraño ser tenia una especie de pipa en su boca, que era lo que le apretaba la cabeza, una cabeza totalmente redonda y sin cuello, dos ojos pequeños de color blanco azulado, dos orejas muy puntiagudas, una depresión triangular en la frente, y la boca fruncida alrededor de la “pipa”. Amano siente a través de ese “tuvo”, que estaba conectado a su cabeza, una especie de murmullo de voces, que se producían con elevada ligereza. De inmediato trata de encender su coche y huir, sin que este respondiese. Al cabo de unos 5 minutos, la criatura desaparece, al igual que la luz que iluminaba el interior del vehiculo, volviendo todo a la normalidad. Confundido, Amano enciende y acelera su auto, dirigiéndose rápidamente colina abajo. Recordó la situación de su hija, preguntándole si estaba bien, a lo que la niña le responde –Quiero un vaso de agua, papa-
Se le trato de realizar una regresión hipnótica al testigo, petición a la cual se niega, diciendo que la criatura le había dicho que volviese un día, a una hora determinada, al mismo lugar. Nunca se supo si tuvo un segundo encuentro.
PAUTAS DE COMPORTAMIENTO

El fenómeno de abducción tiene un sinfín de pautas de comportamiento, entre ellas:
· Desinformación: Por lo general, el sujeto raptado desconocía o era desinteresado de la fenomenológica ovni antes de ser sometido a la abducción.
· Captura: La captura se da con más frecuentemente mientras el o los individuos viajan por una carretera por la noche, o cuando se hallan en sus habitaciones. El patrón clásico de los encuentros durante un viaje seria ver una fuerte luz proveniente de un objeto que le es desconocido, situado en el cielo, en un área más bien apartada, y dilucidar de repente que se encuentra muy próximo a su entorno. En cuánto a los casos de visitantes de dormitorio, se producen durante el sueño del sujeto, comenzando con la sensación de que hay una presencia desconocida en la casa. Una vez que el temor lo despierta, suele encontrarse con extrañas figuras, que lo dejan totalmente paralizado. Algo particular de esta fase es que el individuo afectado siente una gran sensación de tranquilidad, a pesar de que el momento que esta pasando le debería de provocar mucho temor.
· Traslado: Luego de la captura, el lugar de traslado que se le da a la victima suele ser de lo mas variado, a tal punto que es difícil encontrar a dos abducidos que hallas sido dirigidos al mismo sitio.
· Examen: Una vez apartado, el individuo narra haber sido examinado exhaustivamente por extraños seres. Primeramente, observa muy cerca de él la presencia de esas entidades, quedando desde ese momento, completamente paralizado. Luego, se da comienzo al examen propiamente dicho, llegándosele a extraer por lo general muestras de esperma y óvulos, tejidos, sangre, e incluso, según algunos sucesos, mujeres abducidas abrían sido fecundadas. En este último caso, la victima seria raptada nuevamente en el término de tres meses, en el cual, mediante una nueva abducción, le es extraído un nonato semidesarrollado. Otro hecho muy particular en esta etapa, y que según muchos es la prueba irrefutable de que las abducciones son parte del plano físico, es la colocación en la victima terrestre de extraños implantes, los cuales en la mayoría de las veces, son ubicados en zonas de su cuerpo mas bien complejas, como el cerebro o el corazón, etc.
· Deliberación: Mayoritariamente, se da luego del examen. Aquí, las entidades se comunican con el individuo raptado de manera telepática, con el cual entablan desde palabras para que se tranquilice por completo, o incluso complicadas ideas cosmogónicas, y proyecciones del futuro venidero de la tierra.
· Regreso: Casi nunca es recordado, pero, cuando esto ocurre, los visitantes proceden a despedirlo de manera similar a como han hecho para capturarlo. Lo regresarían de manera repentina ya sea hacia el interior de su vehiculo, habitación, o lugar en si, donde al principio de todo se encontraba. Asimismo, hay casos en el cual el sujeto y su vehiculo han sido depositados luego del suceso a cientos de kilómetros desde donde se encontraban, sin que el medidor de combustible acuse dicha trayectoria, o el conductor recuerde lo que sucedió en esos momentos.
En la mayoría de estos sucesos se presenta en el abducido una amnesia total, cuestionándose el hecho de que ha hecho en un lapso de tiempo determinado, del cual nada recuerda. Lo alarma aun más cuando nota en su cuerpo extrañas marcas. Creen así que algo les ha sucedido, pero no saben bien que fue. Este tiempo “perdido” puede ir desde unos minutos, a horas, e incluso días, y es recordado recién cuando el sujeto es sometido a hipnosis regresiva. Aun así, se dan caso que comienza a llegarle imágenes y vivencias, días luego de su experiencia.
· Consecuencias: Como consecuencias, el abducido presenta luego una sintomatología del tipo stress pos trauma, acompañado de un sentimiento de aislamiento. Comentan lo que les ocurrió solo a personas sumamente allegadas, si es que lo hacen, más que nada por miedo al ridículo y al ser tildados como locos. Algunos prefieren pensar que solo fue un mal sueño, o una mala jugada de su mente. Sin embargo, poco a poco comienzan a sentir de que verdaderamente algo les ha sucedido, por lo cual deciden buscar ayuda profesional.
Además, se suelen dar otros efectos traumáticos como una gran sensación de vulnerabilidad por las noches, rechazo a los hospitales, mas que nada a todo lo relacionado con agujas y jeringas, miedo a la oscuridad y a volar, perturbación ante sonidos agudos y ciertos olores, pesadillas y sueños repetitivos sobre lo que le sucedió, etc.
Asimismo, para algunos la experiencia es positiva. Declaran haberse curado de antiguas dolencias, descubren en si mismo una increíble fuerza de renovación, que cambia de manera radical sus creencias y sistema de valores, y se siente participe en síntesis de un significativo crecimiento interior, dejando a lo material en segunda instancia. Incluso, se incrementan sus sentidos y percepciones, desarrollándose su sentido de clarividencia, telepatía, o aparecen en su vida cotidianamente fenómenos de tipo poltergeist, de diferente intensidad.

EXPLICACIONES ADUCIDAS

Algunas de las hipótesis que se dan para tratar de explicar el fenómeno de las abduciones son las siguientes:

HIPÓTESIS EXTRATERRESTRE: Desde esta perspectiva, seres inteligentes provenientes de otros planetas visitarían la tierra desde hace un sinfín de años. Por su paso, como seguro lo haría de estar en la misma circunstancia la raza humana, capturan a los seres vivos que encuentran, los trasladas a distintos lugares, y proceden a hacerle un exhaustivo análisis. Se supone que las extracciones que realizan, como muestras de sangre, esperma, óvulos, tejidos, etc., seria o bien para hacer una especie de fusión entre las dos razas, desarrollar vida en su máxima expresión, o por simple curiosidad. Asimismo, ubicarían en ciertas regiones del cuerpo del secuestrado un implante, lo cual bien podría significar una especie de monitoreo que se le realiza, o para denotar que a ese sujeto ya ha sido analizado. Estos implantes y las marcas que le quedan a la victima, que conllevan a pensar que fue examinado, son la única evidencia de tipo física que presenta el fenómeno, por lo cual abría que adentrar la investigación mas por esos aspectos.
Luego del suceso propiamente dicho, se produce una amnesia total en el sujeto sometido, lo cual seria una especie de traba que imponen los secuestradores para no dejar huellas ni sospechas. La utilización de la hipnosis regresiva, o el paso del tiempo, hacen que el afectado recuerde todo lo que le sucedió. Aun así, muchos aseguran que la hipnosis no es un método fiable.
Por ultimo, cabe remarcar que antes de haber sido raptado, el sujeto admite haber visto una extraña luz emanada de un objeto que se encontraba en el cielo, el cual, de manera repentina, lo “succiona”. Dentro de dicha nave asegura haber visto a seres que no son para nada terrestres, e incluso, que realizo con ellos viajes por el cosmos. Estos seres le harían un sinfín de preguntas, y a luz de las evidencias, centrarían su conversación en hacerle entender al terrícola que la utilización de armas de tipo nuclear, y otras atrocidades que comete, causaran graves problemas a futuro en este planeta.

HIPÓTESIS SUBCONCIENTE: Quizás la resolución del misterio de las abducciones esta mas próxima a nosotros de lo que imaginamos.
Ciertos factores hacen pensar que el origen de dichas experiencias de rapto es meramente subconsciente, o parte de un estado alterado de conciencia. Naves con ventanas, constituidas interiormente con pantallas de televisión, consolas con palancas, botones, palancas, camillas, asientos para pilotos, trenes de aterrizaje, comandos muy parecidos al de los aviones actuales, etc., parecen ser sencillas extrapolaciones de cosas que todos conocemos, y que le atribuiríamos a una nave espacial. Por otra parte, estos seres dialogarían con los humanos por medio de la telepatía, y con lenguajes de aquí, entablando conversaciones sobre temas terrestres recientes, como la crisis entre la sociedad y el medio ambiente, desastres que podría ocasionar la manipulación de bombas nucleares, crisis de tipo espiritual que ahondamos, etc., temas comunes aquí. Por ultimo, estos raptores tienen la misma morfología que un ser humano, dos brazos, dos piernas, dos ojos, nariz, boca, cabeza en la parte superior, etc., con la diferencia que en la mayoría de los casos, tendrían 4 dedos. Todo esto hace pensar que son demasiadas las coincidencias, por lo cual debería de ser parte el fenómeno de manifestaciones de nuestro consciente, que dirigidas por nuestra parte subconsciente, nos juegan malas pasadas.
Para muchos investigadores, las alucinaciones hipnopombicas e hipnagogicas, causan la sensación en un humano de ser examinado por extraños seres. Como ya hemos visto en la parte de “dimensión sueño”, las alucinaciones hipnopombicas suceden en la etapa entre la vigilia y el sueño, mientras que las hipnagogicas, a la inversa, entre el sueño y la vigilia. Las particularidades de este tipo de alucinaciones son que resultan muy vividas para quien las experimenta, provocándonos la sensación de estar rodeado por extraños seres de tipo antropomórficas. Estas “apariciones” creadas por la mente de uno mismo, paradójicamente, lo dejaría perplejo y sin que pueda moverse, e incluso llegarían a entablar un dialogo. Desde esta hipótesis, sobre todo en los casos de “visitantes de dormitorio”, serian provocados por estas transiciones entre la vigilia y el sueño, e inversa, concordando con la particularidad de que es propia la noche de la mayoría de los casos de “abducción”.
La explicación que se da desde la hipótesis subconsciente al hecho de que el individuo se queda paralizado al ver a supuestos extraños seres es que es parte de la desagradable experiencia de la parálisis del sueño, la cual el que la padece se queda inmóvil por segundos o minutos, conforme le van llegando a su mente muchas imágenes – como las de las alucinaciones que cite antes – que le son demasiado reales.
La experiencia traumática que sufre todo humano al nacer, puede ser el origen de la sensación de ser “examinados”. Esta versión es la mas citada por los psicólogos, quienes aducen que cada uno de nosotros sufrimos un trauma de este tipo al venir al mundo, y seria el primer suceso significativo que los seres humanos experimentan de forma conciente, y que esta totalmente ajeno a toda influencia cultural. Para ser mas claro, estas imágenes y sonidos que captamos en el momento de salir del feto nos quedarían grabadas en nuestra cabeza por siempre, manifestándose en ciertas partes de la vida del individuo, el cual, al desconocer cual es el origen de lo que percibe, llega a creer que esta siendo sometida por seres extraterrestres.
En el año 1966, cuando se publico el famoso incidente norteamericano protagonizado por Barney y Betty Hill, sucedido en 1961, y el encuentro intimo de Antonio Villas Boas, en Brasil en el año 1957, la palabra abducción y la utilización de la regresión hipnótica comenzó a propagarse de maneras insospechadas. Estos sucesos como contrapartida habrían servido de “cliché” para otras historias, haciéndolas las regresiones hipnóticas como reales. Sin embargo, tales sucesos no serian más que un afloramiento del inconciente colectivo, jugando la sensación en la más diversa cantidad de personas, de que son examinados por seres extraterrestres.
Con respecto a la típica sensación de que hemos recorrido una parte de la ruta mientras viajábamos, sin que tengamos un recuerdo conciente de la misma, se debería al conocido trance o hipnosis de ruta. Además, esta inducción al sueño, nos provocaría la sensación de ver figuras que se mueven al costado del camino, sin que, por supuesto, estas existan realmente.

HIPÓTESIS TERRESTRE: Seres terrestres serian los pilotos de los extraños objetos voladores no identificados, y entre sus misiones, raptarían personas y animales para examinarlas, las harían olvidar de todo lo que han vivido, y luego las devolverían a su lugar de origen. Sin embargo, creo que si una potencia de este planeta poseería semejante tecnología, lo haría saber inmediato, mas que nada por el terrícola afán de demostrar a los demás de que tenemos algo que es mejor y superior a todo lo que existe.

FRAUDES: Muchos aseguran que todo seria parte de un gran fraude, para publicidades y ganancias fáciles, de un puñado de personas de alto rango que quieren sacar provecho de teles actos.

INTERROGANTES DE CADA HIPÓTESIS

Como en toda casuística a la cual no se le ha encontrado una explicación satisfactoria, nada debería ser considerado simplemente como imposible o improbable. Asimismo, hay hipótesis que plantean ciertas interrogantes, como las siguientes:

§ La hipótesis extraterrestre es quizás la que más prevalece, pero no escapa de ciertas incongruencias. ¿Somos realmente visitados por seres del espacio?, y si es así, ¿Cómo no se ha dado a lugar un caso de esta índole con las suficientes pruebas como para que nadie duda de su presencia? Asimismo, ¿no es demasiada coincidencia que los seres que raptarían humanos para analizarlos tengan casi la misma morfología que nosotros, cuando en el mismo planeta en que vivimos hay de las mas variadas formas de vida?

§ La hipótesis subconsciente, desde mi punto de vista, tiene que ser considerada como una respuesta igual o mejor aun que la que brinda la hipótesis extraterrestre. Sin embargo, ¿Cómo se explicaría desde esta postura las marcas e implantes que se les encontraron a las personas que admitieron haber sido abducidos?, ¿es posible que varias personas a lo largo de la historia sueñen o alucinen lo mismo? Y en caso de ser una realidad los efectos electromagnéticos que se producirían en las cercanías a los extraños objetos vistos en el cielo momentos antes de darse a lugar un caso de esta índole, ¿Cómo lo explicaría la hipótesis subconsciente?

§ Que sean en realidad terrestres los que abducen personas es digno de ser tenido en cuenta sin duda. Empero, ¿Cómo hacen para mantenerse siempre en secreto?, ¿Hay una misión lo suficientemente convincente como para que emprendan una empresa tal? ¿No podrían examinar seres vivos de maneras más simples?

§ Y como en todos los fenómenos, el fraude nunca debe ser excluido. Y si es lo suficientemente profesional, hasta se podría llegar a producir en los supuestos “abducidos” marcas en el cuerpo e implementaciones en los mismos de diversos implantes. Aun así, ¿No habría al menos un caso que se halla producido en la historia que escaparía de este vil método?

CONCLUSIÓN

Sin lugar a dudas, el fenómeno de las abducciones juega un rol muy importante en el factor de si somos o no visitados por seres extraterrestres.
Y aunque a las hipótesis más concluyentes, la subconsciente y la extraterrestre, las considero a ambas casi por igual, creo que la parte psíquica de los hechos en si, estarían mas cerca de ser parte del subconsciente, y la parte física, estaría mas cerca de darle procedencia extrahumana.
Es por ello que creo que para encontrarle una explicación a esta temática se debería encontrar una armonía entre estas dos partes, y lograr así hallar el causante de las mismas.
Por ultimo, hay que considerar que sea cual sea de las dos la respuesta a este enigma, u otras que se han abarajado, la conclusión es igual de asombrosa en ambas. Y usted, ¿que opina?

No hay comentarios:

Publicar un comentario