lunes, 22 de diciembre de 2014

El Poder de las Maldiciones


                              Las maldiciones han estado desde siglos presentes en diferentes culturas.                                               Desde sus orígenes, las tradiciones mágicas e incluso religiosas han                                                       concebido a la palabra como algo dotado de cierto poder inherente, que                                                 puede ser empleado tanto para crear como para destruir.


 No en vano, los cabalistas hablaban de los poderosos y variados nombres de Dios, el Evangelio de Juan nos dijo que “en el principio era el Verbo” y que por él “todas las cosas fueron hechas” y, los antiguos griegos y los habitantes de muchas culturas asiáticas, guardaban un profundo temor a las maldiciones proferidas por las madres. Y es que la palabra vehiculiza energías y, en el contexto de las maldiciones, si a más de ésta hay un vínculo fuerte entre emisor y receptor o si el emisor tiene una mente psíquicamente dotada o emplea ayuda de entidades o de elementos cargados de energías negativas, la maldición podría tener suficiente poder como para ocasionar la muerte del maldecido, o como para sumir gran parte de su vida en las sombras de la penuria y la desdicha… El concepto ‹‹entrelazando palabras›› muestra el proceso mediante el cual las maldiciones y los hechizos son formulados. Las palabras habladas son dirigidas hacia alguien determinado; o bien a una base material que las potencia y hace que después el hechizo, al ser activado, sea más efectivo. Ahora, y aunque tanto en las maldiciones como en los hechizos suele estar presente la palabra hablada, ambas cosas son diferentes. Para otorgar fuerza a una maldición, los hechiceros suelen solicitar la colaboración de espíritus o entidades malévolas. Por ejemplo, en el contexto del vudú, un bokor podría invocar al Djab (equivalente al Diablo) tras conseguir el beneplácito de Baron Samedi, para que el Djab le ayude a lanzar una maldición de muerte hacia alguien determinado. Por su parte los hechizos, a diferencia de las maldiciones, son recitados o escritos para ser incluidos en un marco operativo junto a una gama de elementos materiales. El hechicero no necesariamente convocará a una entidad para potenciar el hechizo, pues bien puede usar el “poder verbal” de lo recitado para que la energía mágica ascienda y, en esta etapa, es justamente cuando emplea una base material para dirigir el hechizo hacia el blanco seleccionado. Sin embargo, es evidente que también en los hechizos puede solicitarse la ayuda de entidades. Al fin y al cabo, el hechizo es un conjunto de pasos orientados al direccionamiento y manejo de energías psíquicas y astrales para conseguir un fin determinado, mientras que la maldición es una fórmula verbal concebida para ser recitada generalmente de manera hablada, a fin de ocasionar, en virtud de determinados elementos que la dotan de poder, un mal contenido en las palabras que la articulan, que la constituyen. Naturalmente, este mal tiene la finalidad de dañar a una o más personas, por lo general determinadas; aunque, desde un punto de vista estructural, el mal recae sobre el blanco, y el blanco puede ser un lugar o un objeto, y no necesariamente un sujeto. .


INCREMENTANDO EL POTENCIAL DE LAS MALDICIONES

 En Asia se creía (y aún suele creerse) que las madres son las más poderosas emisoras de maldiciones. Aquel poder para maldecir, supuestamente aparecía tras el parto del primer hijo. Pese a que en la cultura asíatica se creía que la mayoría de las maldiciones podían ser rechazadas, las maldiciones efectuadas por madres constituían una excepción; esto, claro está, cuando el blanco de la maldición era un hijo o una hija. Entretanto, los antiguos griegos temían tanto esta clase de maldición que le otorgaban un nombre específico: Miasma. En distintas culturas, la sangre menstrual ha sido empleada para potenciar hechizos y maldiciones, y aún hoy en día es así. En la antiguedad contituía una forma que la mujer tenía de ofrecer sacrificio, ya que la sangre menstrual tiene restos de óvulo no fecundado. Volviendo a los rituales, este tipo de sangre es parte de los fluidos corporales que se meten en las “botella de brujas” o se embadurnan sobre un hechizo escrito para cargarlo. maldiciones3Históricamente ese temor al poder metafísico de la mujer se plasmó en el Oscurantismo; cuando, a través de órdenes papales como la Cum inter nonnullos del Papa Juan (1325) y la Ad extir panda del Papa Inocencio IV (15 de Mayo de 1252), aproximadamente cinco millones de personas fueron torturadas y/o asesinadas, siendo una gran parte de estas mujeres a las que se acusó de hechicería, creyéndose que éstas, en gran parte por su género, tenían el poder para maldecir/hechizar, constituyéndo, según la superstición popular, hijos y esposos los generalmente maldecidos por las brujas. Pasando a otro punto, las maldiciones no siempre son proferidas con plena consciencia de su uso; por ejemplo, si un psíquico, un brujo o una persona con el tercer ojo algo poderoso entra en cólera y profiere algo como “¡Quiero que te enfermes y sufras!”, es muy probable que, poco después, la persona que recibió aquel deseo caiga efectivamente enferma… Inclusive, en ciertos casos bastan los pensamiento malintencionados cuando están bien hilados en la mente y van acompañados de intensas emociones y claras visualizaciones. No obstante, en ciertos tipos de maldiciones como las de muerte, se requiere siempre de la palabra hablada. Si se desea un método concreto para maldecir, puede hacerse lo siguiente, supuestamente útil en el caso de alguien que nos haya generado ira: Piensa en aquellas cosas que han hecho que la persona a maldecir te cause ira, intenta sentir esa ira de nuevo y, poniéndo tu atención en el tercer ojo, visualiza allí a la persona que maldecirás. Concéntrate en visualizarlo, y en sentir cada vez más ira mientras recitas su nombre con mucho odio. Cuando hayas alcanzado el estado idóneo, golpea tu pecho con el puño derecho y convoca a Pazuzu (un demonio sumerio de muerte y enfermedad, que aquí opera como ente simbólico canalizador de fuerzas antes que como ser real):
 Pazuzu, Señor del viento del Sudoeste, yo te convoco.
 Pazuzu, oh hermano de Humwawa, yo te convoco.
 Oh sonriente ángel oscuro, yo te convoco.
 Oh cornudo demonio de alas dobles, yo te convoco.
 Pazuzu, hunde tus dientes en (nombre de la víctima).
 Pazuzu, que tus aullidos destruyan su alma.
 Oh Pazuzu que te aferras a tus víctimas hasta la muerte,
 mata a (nombre de la víctima),
 porque esta es mi voluntad.

 Hecho lo anterior, visualiza a la víctima de pie frente a ti, e imagina una caosfera (símbolo del caos en Magia del Caos) dentro de su corazón, mientras gritas el nombre del demonio invocado. Posteriormente recita ésto:

 Ya que Pazuzu es mi ayuda,
 con el poder de este demonio una maldición es hecha
 para matar a (nombre de la víctima).
 Antes de dos ciclos de la luna,
 tú, (nombre de la víctima), serás enviado a la tumba.

 Repite lo anterior dos veces, después aplaude con contundencia dos veces o da dos golpes de tambor y di “¡está hecho!”. Haz entonces una ofrenda de agradecimiento a Pazuzu, sepultando un pedazo de carne cruda en la tierra, preferiblemente bajo la sombra de un árbol. Con ello, simbólicamente Pazuzu estará atado a tu petición y será liberado solo cuando la carne enterrada esté completamente consumida. En todo lo anterior, al igual que en cualquier hechizo, es necesario que usted mencione los dos nombres (si tiene dos; si es un caso raro de más de dos, mencione todos; si tiene solo uno, ese uno) de la víctima, al igual que ambos apellidos, ya que teóricamente el nombre completo contiene la energía de la persona pues posee un vínculo unívoco con la misma, cosa que se ve en el hecho de que tanto a ángeles como a demonios haya que llamarlos por sus nombres verdaderos, de modo que no será lo mismo decir “Diablo” que “Satanás”; pues, aunque ambos contienen su energía, el segundo la detenta en un grado mucho mayor. Otra cosa a tener en cuenta, es que bajo ningún concepto recomendamos emplear el hechizo anterior, pues el karma por el mero hecho de intentarlo es enorme, más aún el karma que se sufre si la maldición llega a funcionar… Ahora, y por otra parte, desde un punto de vista ético, el mero hecho de jugar con algo así ya es terrible, aunque uno sea un ateo o un escéptico con respecto a la brujería. Pero existen fórmulas menos radicales que la anterior y en teoría muy poderosas, como estas dos que presentamos para la eliminación de un rival en el plano comercial:
 Fórmula uno:
 Compra o fabrica un mini ataúd de madera y pon en él la tarjeta comercial de tu rival o algo que represente a su negocio. Después, enrolla (en tela negra de ser posible) una foto del negocio de tu rival, pon el rollo junto al ataúd y una aguja junto al rollo. Entonces visualiza y piensa en el éxito económico que tendrás cuando tu rival desaparezca, visualizando después al negocio de tu adversario con letreros de venta, clausura, liquidación o lo que sea que indique su quiebra. Ríe, goza con la visualización y, cuando sientas que tienes el poder, deja de visualizar y mirando al ataúd recita:

 En tres ciclos de la luna tu negocio se hundirá,
 tus deudas se amontonarán ya que nada se venderá.
 Cualquier rescate financiero que intentes hacer,
 será parado por tus acreedores y banqueros,
 empujándote al estancamiento de la bancarrota.

 Repite la maldición tres veces y, mientras pronuncias la sentencia final, clave el alfiler en el rollo, colócalo ya pinchado en el ataúd. Ríe. Posteriormente esperarás a que la luna esté llena, irás a un cementerio y enterrarás el mini ataúd, visualizando, mientras ríes, una caoesfera en la zona en que enterraste el ataúd. Antes de salir del cementerio, toma un poco de tierra del lugar de enterramiento y, estando en tu casa, ponlo en un envoltorio con el nombre del rival, y después manda el envoltorio al negocio de tu adversario.

 Fórmula dos:

 Esta fórmula es más de protección que de destrucción. Para efectuarla, habremos de conseguir una foto del negocio del enemigo, un largo cordón azul, una vela negra y un pedazo de pergamino.
 Con la mente aquietada, escribe sobre el pergamino lo siguiente:

 En todas las operaciones comerciales que planees contra mí,
 la discordia y el fallo serán el resultado para ti.
 Tus productos o servicios no se venderán si son colocados con los míos;
 una sombra negra de confusión será el resultado,
 hasta que te des cuenta de que estás perdiendo el tiempo.

 Al terminar de escribir cada línea de la fórmula, visualiza una caoesfera y enviála mentalmente a la fotografía. Tras acabar la última línea, enrolla la fotografía con el pergamino. Ahora toma el cordón y recita la fórmula cuatro veces. Al terminar cada recitación haz un nudo simple en el cordón. Toma después el cordón con cuatro nudos y átalo en torno a la fotografía/rollo. Ahora, en la vela negra, marca el nombre del negocio de tu rival o el del propietario, si es que el negocio no tiene nombre particular. Prende la vela y vierte la cera ardiente en los extremos de la cuerda atada alrededor del rollo, diciendo “está hecho” cuando acabes. Ahora deja que la vela arda hasta consumirse, visualizando la impotencia de tu rival y riéndote de la misma. Finalmente, agarra el rollo y séllalo en un envoltorio, escribiendo sobre éste lo que fue marcado en la vela. Esconde el envoltorio en tu propio local, y relájate, pues servirá como fuente de protección. .

LAS BOTELLAS DE BRUJAS


 La “botella de bruja” es parte fundamental del repertorio tradicional de brujería, y la vemos presente en manifestaciones que llevan siglos, como la Brujería Tradicional Británica, que consta entre las influencias de la moderna Magia del Caos. Una botella de bruja puede ser energetizada y preparada para colocarse en el hogar a manera de objeto protector, pero también puede acondicionarse para acabar con la vida de quien pise el suelo en donde se la entierra. En el caso que se expondrá, relativo a las maldiciones, la botella se condicionará para atraer tres meses de mala suerte sobre la víctima. Aunque “mala suerte” sea algo poco específico, aquí su uso es intencional porque permite a la fuerza mágica obrar con mayor libertad, cosa que a su vez aumenta la fe del hechicero en que la maldición funcionará, y esto a su vez aumenta las probabilidades de que funcione. La botella ideal para este trabajo es una que haya sido desenterrada, pero también valdrá una vieja botella de vidrio en que haya habido leche o alguna otra botella usada de vidrio. Elegida la botella, procederemos a limpiarla con agua, sal marina, y algo de tierra. Posteriormente la pondremos en el alféizar de la ventana cuando el sol se esté poniendo, y la sacaremos al amanecer. Entonces la lavaremos de nuevo en agua de manantial (venden agua de manantial, es la famosa “agua mineral”) o de lluvia, y la dejaremos después en un lugar donde nadie, ni siquiera nosotros mismos o algún animal, habrá de tocarla por cinco días en los cuales visualizaremos con regularidad a nuestra víctima sufriendo por la mala suerte que la botella le traerá. Pasados los cinco días de espera, tomarás la botella y dibujarás en ella una caosfera con el nombre de tu víctima en el centro de la misma. Hecho esto, llena la botella con tu orina y algo de semen o menstruación (dependiendo de tu sexo), y añade un clavo grande de hierro (el hierro se asocia a Marte, tiene su energía astrológica de carácter marcial, bélico), escribiendo (con concentración y la emoción pertinente en suma intensidad) después en un trozo de papel:

 Conforme tú, (nombre de la víctima) atraviesas el sendero de mi botella,
 la mala suerte se convierte en tu hermana mientras yo me siento y río.
 Cada vez que lo atravieses tu mala suerte aumentará,
 y durante tres meses no habrá liberación.

 Escrita la maldición, quema el papel con la llama de una vela negra que tenga escrito el nombre de la víctima. Cuida que no se pierda nada de las cenizas del papel, porque habrás de tomarlas y meterlas en la botella, que cerrarás con un corcho sobre el cual, para fortalecer el cerramiento, vertirás la cera derretida de la vela con el nombre de la víctima. Ahora sostén la botella encima de tu cabeza y recita hablando tres veces la maldición (que deberás haber memorizado), luego ríe, y llama al dios nórdico Loki (insistimos: Loki no existe, es un símbolo canalizador de energías) recitando esto:

 Oh, Loki, es tiempo de jugar,
 Dios tramposo, yo te convoco hoy.
 Ayúdame a enviar esta maldición sobre su camino,
 otórgale poder durante tres meses desde hoy.

 Antes de la medianoche de ese mismo día, toma la botella y entiérrala lo más cerca posible de la casa de la víctima, preferiblemente en un lugar por el que sepas que caminará. Recita entonces tres veces la maldición antes de marcharte, y ríe visualizando el infortunio de tu víctima. Ahora puedes irte, ya no necesitas hacer nada más.



  MALDICIONES CON RAÍCES


Se cree que este tipo de maldiciones se originaron en África, y actualmente se usan en ciertas partes de USA (donde llegaron con los esclavos negroa), sobre todo en varias zonas a lo largo del delta del Mississippi. En sus prácticas aparecen una amplia variedad de raíces de hierbas y plantas; y es que, como todo en magia tiene su simbolismo, la raíz es vista como símbolo de muerte porque siempre está enterrada y nunca ve la luz del día. Nuevamente vemos aquí un caso de fundamentos en que aparece el llamado “pensamiento mágico”; por lo que, si queremos hacer una maldición con raíces que realmente funcione, debemos conseguir la raíz de una planta enferma, de una planta de cementerio, o bien podemos torturar por largo tiempo a una planta y después quitarle una raíz. En suma, lo importante será cargar de malas energías la raíz. Ahora bien, la raíz deberemos desenterrarla por la noche, y colocarla en una bolsita donde estén pedazos de uña o cabello de la víctima, y un papelito con la maldición. Esta bolsita la enterraremos en el jardín de la casa de la víctima. En caso de que no podamos conseguir pelo o uñas de la víctima, podemos crear un pequeño muñeco que la represente o colocar una fotografía de la misma. .

MALDICIÓN DIRECTA

 En el imaginario popular, la forma de maldición que prevalece es aquella en que el emisor de la maldición la manda en presencia de la víctima, usualmente de forma verbal, por lo que la víctima, al momento de ser maldecida, sabe que lo está siendo. En realidad los hechiceros, y en líneas generales las personas versadas en el lado oscuro del esoterismo, saben que no es muy buena idea mandar una maldición en presencia de la víctima de forma tal que está se percate; ya que entonces, a más de la reacción de enojo que podría presentar en aquellos momentos, posteriormente podría tomar una serie de medidas preventivas si se toma en serio el poder de la maldición, yendo éstas desde la simple oración, hasta formas avanzadas que incluyen visualizaciones, limpias y hasta trabajos de magia blanca… De ese modo lo mejor será, cuando querramos maldecir a nuestra víctima teniéndola allí, hacerlo sin que se de cuenta, tal y como enseña esta forma, pensada sobre todo para entornos laborales: Primeramente habrás de esperar a que la luna esté en su fase oscura, esto es, que no se vea en el cielo. En cualquier día de esa fase, esperarás a estar a solas, sea por la razón que sea, con aquella persona que quieres maldecir. Teniéndola ante ti, concentrarás tu mente en ella, la mirarás fijamente (tratando de ver su interior) a los ojos por un momento, y después dirás (con el pensamiento) con claridad y fuerza en tu propia mente:


 Antes de que la luna esté llena
 y con el poder que ahora invoco,
 estarás buscando un empleo alternativo,
 durante el periodo de un año y un día.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La Siniestra Magia del Caos


Las palabras “Chaos magic” reverberan con misterio e intriga. Es bastante seguro, que esto fue intencional por parte de aquéllos que originalmente acuñaron el término. Por supuesto, cuando Gerald Gardener propuso su reconstrucción del Paganismo europeo en los años 50 y lo llamó la “brujería”, debió de haber sido igualmente consciente del efecto que ese término tendría sobre sus contemporáneos. No hay nada como algo “prohibido” si usted quiere intrigar a las personas.
El termino “Chaos magic” padece dos desventajas inherentes. Primera, las connotaciones del “cyberpunk” del término tienden a atraer algunos de esos tipos misantrópicos que fueron atraídos previamente por el “Satanismo” por razones similares. Ellos lo ven como si fuera algún tipo de “Satanismo suave”. Estos usaban el término de “bruja” o “hechicero” para describirse a si mismos antes de que el término “Magia del Chaos” entrara boga, y “Mago del Chaos” mucho más helador. Aquéllos que antes pintaban los pentagramas al revés en sus chaquetas de cuero negras y se llamaban “warlocks” han cambiado ahora a la estrella de ocho puntas y se están llamando “Magos del Chaos”. Así en lugar de la confusión del concepto de brujería o satanismo, ellos confunden la Magia del Chaos.
La segunda (y más importante) desventaja, es que la misma idea de Magia del Caos desafía su propia descripción. Es muy personal y experimental por su naturaleza. Incluso aquéllos que claman practicarlo, les cuesta definir lo que es fuera de de su propia versión personal. Pero no es “brujería ecléctica”, aunque sus métodos son ciertamente eclécticos. Sólo puede definirse por ciertos modos de pensamiento entre aquéllos que lo practican, e incluso entre los que pensaban que estaban haciendo simplemente su “propio sistema” sin saber que tenía nombre.
Es un sistema abierto 
La Magia del Caos es peligrosa, imponente, y con un gran potencial. No es un sistema cerrado. La regla es que no hay ninguna regla, mas allá de lo que tú utilices para conseguir tu voluntad, mientras evites quedarte enganchado en las mismas cosas todo el tiempo. En la amenaza y fascinación del mismo concepto de “caos” subyace el poder de la Magia de Caos. No hay ninguna manera de describir la Magia del Caos con precisión, más de lo que uno puede describir al Tao con precisión. “ya que lo que puede describirse, no es el sagrado Tao”, como el viejo sabio dijo. En cierto modo, yo supongo que los Magos de Caos son la última “sociedad secreta”, aunque esto es inherente a la propia Magia de Caos, mas que la necesidad de reforzarlo por medio de un Juramento o Grado.
¿Por lo tanto por qué se llama Chaos magic? Se llama “mágico” porque como cualquier otra forma del Arte de los Magos, busca afectar el curso de los eventos por lo medios no-normales. La acción es a distancia y se usan eventos que desafían la causalidad lógica, estados alterados de conciencia, conocimiento Arcano, poder éxtasis…¿Pero como lo hace la Magia del Caos? (O “mágiack” como prefiera.) Mientras puede ser imposible describirlo directamente, yo puedo ofrecer algunas opiniones para aclararlo:
Uno podría empezar diciendo que entre los Magos del Caos existe la asunción subyacente del “azar” y la naturaleza relativa de la vida, el universo y todo. La realidad es estocástica por naturaleza que es decir, que cada entidad inteligente “crea” la realidad por su interacción y participación en ella. Nosotros estamos a la deriva en un mundo quántico de incertidumbre. La existencia puede no estar completamente descrita por la religión, la filosofía o la ciencia.
La Matemática del caos nos muestra que lo que parece el azar es de hecho caótico y tiene un “orden” superior que sólo puede ser percibido desde una perspectiva muy grande. El caos da lugar a la realidad misma. También podría dar lugar a la tendencia de la materia y la inteligencia de crecer y aumentar.
Atractores extraños
Según el Diccionario ingles Oxford, la palabra “caos” es griego en su origen. Su significado original era: “un inmenso golfo o quiebro, abismo, espacio vacío, infinita oscuridad, el primer estadio del universo”. En inglés, esto fue refinado para significar “el informe vacío de materia primordial, la gran profundidad o ‘el abismo’ fuera del cual el cosmos o la estructura del universo evoluciono. La interpretación moderna popular de la palabra como “desorden” es reciente y un poco engañosa. Ambos, orden y desorden, son las manifestaciones del Caos Primigenio. El significado original tenía más en común con lo que los místicos Orientales llaman el Tao. Yo creo que esto no es nada accidental.
Por lo tanto, nosotros los Chaoistas llamamos a este “Caos” de la conectividad original “Dios” o algún otro nombre tradicional, para quitar cualquier idea antropomórfica de algo que es totalmente no-humano, para que desafíe la comprensión o por lo menos por medios intelectuales. Otra razón detrás del nombre, hay muchos conceptos de la Teoría moderna del Caos donde puede darse una interpretación metafísica. Por ejemplo, es obvio que varios sistemas ocultos tienen muchos factores en común. En la Teoría del Caos, hay que algo llamado “atractor extraño”, un cierto tipo de coherencia que se levanta en cualquier sistema turbulento. Hablando matemáticamente, representa ciertos rangos de números que tienden a entrar en un juego repetitivo de valores infinitamente regresivos cuando ciertas formulas son aplicadas. Como él normalmente se visualiza, en un gráfico tridimensional (dos ejes espaciales que representan el plano completo, más un eje de color) del valor de la función repetida fc(z) = z^2+c dónde z y c son complejos. Estas son las imágenes de los famosos campos de Mandelbrot.
Lo que lo hace que sea más que un juego aritmético es que cuando se permite a las computadoras doblar eternamente a través de los cálculos, ciertos modelos geométricos surgen, que parecen tener una remembranza muy llamativa a nuestra percepción de varios fenómenos mundiales reales. Subiendo verticalmente en áreas particulares del plano complejo, se generan muchas características visuales fascinantes, con parecidos como el agua revuelta y los litorales escabrosos. Por consiguiente puede usarse como la herramienta para hacer las predicciones (en este caso, de cómo los sistemas turbulentos se comportarán) que lo eleva al reino de ciencia–donde está propiamente llamado Dinámica No-lineal.
Un buen ejemplo de un atractor extraño en el mundo físico es un vórtice; si se dan las condiciones correctas, se levantará en las corrientes aéreas, en el agua corriente, las tormentas del polvo –algo como la Gran Mancha Roja de Júpiter, en el vórtice de su desagüe de la bañera. Pero sin tener en cuenta el medio, un vórtice asumirá siempre un modelo similar. Para aplicar este concepto al ocultismo, hay que asumir que cualquier “sistema” mágico es el medio a través del cual, ciertos modelos (las prácticas, conceptos, formulas, etc.) hacen surgir atractores extraños–y eso nos ocurrirá a nosotros.
En términos mágicos, un atractor extraño estaría, en la proyección astral, los centros de energía alineados a lo largo de la columna vertebral, o en la interacción con inteligencias no-corpóreas (los dioses, demonios, los espíritus, etc.), un tipo de modelo que siempre parece surgir, sin tener en cuenta si el juego de creencias particular está de acuerdo con las técnicas utilizadas. Alrededor de todos estos fenómenos subyace el atractor extraño, que puede ser obtenido desde el simbolismo arcaico y usado por el mago sagaz.
Magos del caos buscan estos rasgos en común entre sistemas aparentemente diferentes, como pistas a un factor subyacente que puede despojarse de su simbolismo innecesario y si se desea, colocarlo para usarlo directamente en cualquier juego de símbolos escogido. El intento es revelar las técnicas prácticas que subyacen, y los adornos exteriores (que uno esperaría) se convierten en el simbolismo de una expresión personal del Arte. La Magia del Caos ha aplicado los conceptos artísticos del postmodernismo y deconstrucionismo al estudio del ocultismo, y ha logrado algunos descubrimientos notables, particularmente la idea de que todos los sistemas mágicos derivan social y culturalmente de sistemas torcidos. Ésta no es una acusación, sino simplemente un reconocimiento de los hechos. Los dioses están muertos, larga vida a los dioses.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Lectura de Registros Akáshicos: qué es, cómo se realiza y cómo saber si la necesitas

Algunos le llaman Memoria del Universo. Otros, Libro de la Vida. Pero en este caso, el nombre es lo de menos: el protagonismo se lo llevan los resultados, las respuestas y todo lo que podemos lograr cuando conocemos un poco más de cerca todo aquello que está relacionado con nuestros Registros Akáshicos. Esa especie de dimensión donde está la memoria universal de toda la existencia guarda más información sobre nosotros de la que jamás podrías imaginar. Información que aunque no te acuerdes, está ahí. Todo está guardado en este “Libro de la Vida”. En los Registros Akáshicos está escrito el pasado, el presente y las potencialidades del futuro. Todo está escrito, la información que se va bajando es una guía para ayudar a la persona a entender y poder modificar patrones y creencias que ocupan su vida aquí y ahora… Y lo cierto es que las respuestas son realmente fáciles de revelar. ¿Cómo? A través de una lectura de Registros Akáshicos que realizan personas (lectores) que han sido iniciados en esta técnica de sanación y que tiene por objetivo conocer todo aquelloq eu está causando un desequilibrio. ¿Qué necesitas para una lectura de Registros Akáshicos y qué respuestas puedes encontrar? Enseguida te contamos más sobre este aspecto más espiritual de la vida al que todos estamos atados, queramos o no. Lectura de Registros Akáshicos: ¿qué es y para qué sirve? El nombre de “Registros Akáshicos” (RA), no es casualidad. Akáshico, en sánscrito, está compuesto de Akasha, sustancia energética de la cual emana toda vida (espacio cósmico, vehículo de luz), y Registro (o Archivos) ya que el objetivo es grabar y registrar todas las experiencias de la vida. Entonces, cuando realizamos una Lectura de Registros Akáshicos, estamos atrayendo nuestro pasado y nuestro futuro al momento presente. Accediendo a los Registros Akáshicos podemos identificar, liberar y nutrir todo aquello que hemos creado… Y es así como comenzamos a crear nuestro propio presente. Entre otra mucha información, nos ayuda a descubrir la verdadera razón por la cual estamos encarnados aquí y ahora, las oportunidades para crecer, qué dirección tomar. También nos ayuda a manifestar nuestro verdadero potencial. Y para eso, como cuenta Johannes Uske, necesitas tener en cuenta 6 aspectos fundamentales: 1) Un campo energético equilibrado y mente, emoción, cuerpo y espíritu alineados. 2) Un buen enraizamiento 3) El cuerpo físico sano para que pueda albergar la alta vibración del espíritu. 4) Estar sin heridas abiertas del pasado, excesivos temores, preocupaciones, ansiedad o dudas. 5) Claridad acerca de nuestro aporte único e irrepetible. 6) La perseverancia y disciplina para concretar los objetivos y anhelos del alma. Y todo eso puede lograrse a través de una lectura de Registros Akáshicos. ¿Cómo sé si lo necesito? Cualquier persona puede someterse a una Lectura de Registros Akáshicos, pero especialmente es útil para ti si… - Te encuentras en una “crisis de vida” y necesitas una orientación. - Quieres conocer tu propósito de vida (con el material del vídeo curso es suficiente!). - Repites conflictos y quieres conocer cuándo y cómo se originaron (y lo más importante: cómo solucionarlo). - Estás en una crisis espiritual y quieres conectarte a los maestros ascendidos para pedir consejo. Y en definitiva, si vives en desequilibrio y te gustaría tener una mayor armonía para vivir mejor y lograr todo lo que deseas. ¿Cómo se lleva a cabo una Lectura de Registros Akáshicos? Se trata de un proceso que abarca varios aspectos: 1) Se hace una relajación muy sencilla donde entras en un estado mayor de conciencia. 2) Se recibe información de manera canalizada de preguntas que el consultante trae en la sesión (entre 5 y 10, aunque depende de cada caso). 3) Se produce una limpieza energética en la persona (sanación akáshica). 4) Se toma consciencia de bloqueos, patrones y creencias limitantes que puedan existir y que frenan el proceso de crecimiento personal y que después durante la sesión se pueden trabajar de forma terapéutica. 5) Siempre se trabaja desde el presente actual y para nada es una técnica adivinatoria. 6) Se recomienda grabar la sesión para después recordar la información, así que es importante que si puedes grabes la sesión con una grabadora, mp3 o celular. 7) La duración aproximada es de una hora. El objetivo de una Lectura de Registros Akáshicos es entender plenamente el presente desde un punto de vista más evolucionado. Se trata de que puedas recibir la información que necesitas y que estás en condiciones de asimilar. A través de ahí se sanan miedos, angustias y bloqueos de esta vida y otras pasadas. Al sanar internamente, las situaciones de tu entorno comenzarán a resolverse y tu forma de vivirlas cambiará. Partimos de que en alguna de las vidas pasadas ya resolvimos problemas similares a los actuales, ya tuvimos un cuerpo sano y fuerte, ya sabíamos manifestar la abundancia y plenitud. Este potencial sigue estando en nosotros, está en el ADN, el Registro Akáshico y esta sabiduría se puede recuperar y activar. Se trata de identificar dónde están las trabas, identificarlas y debloquearlas mediante el canto armónico y la alineación energética; sobre todo en cuatro partes que Johannes ya nos compartió en el módulo especial sobre Registros Akáshicos: 1) La parte trasera del campo:.representa el pasado, los dolores, heridas y miedos. 2) La parte izquierda del campo: representa el recibir, la posibilidad de recibir abundancia. 3) La parte derecha del campo: el dar y fluir. 4) La parte delantera del campo: las potencialidades futuras y temores con respecto al futuro; posibilidades y barreras para manifestar la grandeza y maestría de vida. ¿Cómo me preparo para la Lectura de Registros Akáshicos? Puedes identificar qué parte de tu vida quieres sanar y traer algunas preguntas (personales o profesionales), cuyas respuestas estás buscando desde hace un tiempo. Por ejemplo: - ¿Cuál es el propósito de mi vida? - ¿Cuáles son las barreras que impiden la implementación de mi pleno potencial? - ¿Cómo lograr los ingresos necesarios para mí en este momento? - ¿Cómo superar los obstáculos que enfrento actualmente? - ¿Cómo lograr vivir una vida equilibrada, plena y llena de abundancia? - ¿Cómo expresar mi maestría de vida? Y antes de terminar, es importante que tengas presente algo muy importante: No dudes de ti. Todo el mundo es capaz de abordar su pasado, presente y futuro. Y por supuesto, tú también.