lunes, 27 de septiembre de 2010

¿Es tan “caótico” el caos?




En nuestro comentario anterior calificamos la teoría de la complejidad como un nuevo acercamiento al mundo real, donde tanto abundan los procesos o fenómenos evolutivos, no susceptibles de ser tratados por la Física que conocemos.

Dichos sistemas generalmente se van autoorganizando por etapas sucesivas de orden y desorden: el orden anterior se rompe a expensas de un desorden que a su vez resulta premisa de un nuevo orden y así sucesivamente.

Cada etapa tiene sus propias leyes. Como ejemplo pueden citarse el proceso huevo-larva-insecto o, en el proceso de síntesis y dispersión de los elementos químicos, la formación de las estrella-contracción gravitacional-reacciones termonucleares-explosión de la supernova-expulsión de la materia compuesta por los elementos químicos sintetizados e infinidad de casos más.

La complejidad plantea que dichas etapas de “desorden” deben estar sometidas a leyes muy estrictas, en todos los casos subordinadas a complicadas ecuaciones no lineales que las hacen aparentemente “impredecibles”, debido a su gran sensibilidad a los cambios más leves de las condiciones iniciales.

Tales sistemas se conocen como SISTEMAS CAÓTICOS y se estudian en la llamada TEORÍA DEL CAOS.

Todos se encuentran lejos del equilibrio y tienden a la irreversibilidad.

En 1880 Poincaré descubrió que si se reiteran ciertos valores que compensan la atracción gravitacional de un tercer planeta sobre otros dos, el sistema de los tres planetas se destruye. En 1960, Edward Lorentz calculó un comportamiento meteorológico totalmente divergente del esperado si despreciaba las correcciones menores que las milésimas en las variables empleadas. Estos fueron dos de los primeros procesos caóticos conocidos.

Su carácter no lineal hace difícil el tratamiento matemático de los sistemas caóticos, recuerden que el caos es sólo aparente. Pero se realizan experimentos numéricos en grandes sistemas computacionales que los simulan y los perturban intencionalmente con fines investigativos.

Para valorar en su justa medida la importancia de la teoría de la complejidad (o del caos), consideremos su universalidad, pues abarca sistemas o procesos de la más variada índole: todos los biológicos, muchos físicos, sociales, cosmológicos, atmosféricos, etc. La evolución es una característica intrínseca a la mayoría de los fenómenos.

Particularmente, la Física como ciencia estudia los siguientes tipos de movimiento, sujetos a principios generales: el mecánico, el estadístico o termodinámico, el electromagnético, el cuántico, el relativista, el cuántico-relativista (o de las partículas elementales) y el gravitacional-cosmológico.

Al parecer, pronto se le incorporará el cuántico-gravitacional.

Pero la teoría de la complejidad quizá ha otorgado el derecho a considerar al movimiento complejo como una expresión universal del movimiento de la materia, incluida la sociedad humana.

Todos los procesos complejos tienen un comportamiento común, destacándose particularmente el que las variables que describen el caos toman formas geométricas que se conocen como FRACTALES.

Descargar Documento : http://oron.com/idsfvnv6mmty/¿Es_tan_“caótico”_el_caos.doc.html

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