jueves, 3 de junio de 2010

Como ser un Brujo(a)





1. Estar dotada de unos atributos naturales que le permitan percibir sensaciones extrasensoriales habitualmente fuera del alcance de la mayoría de las personas.
2. Ser consciente de que posee estas facultades.
3. Respetar y considerar a la Naturaleza como un bien inigualable.
4. Creer en Dios o conjunto de dioses.
5. Estar convencida de un orden universal.
6. Creer tanto en el mundo visible como en la existencia del invisible.




Es necesario también que:



• Conozca perfectamente todo lo relacionado con la astrologia, adivinación, precognición y telepatía.
• Sepa manipular y utilizar las plantas medicinales correctamente.
• Pueda contactar sin problemas con los espíritus.
• Sepa dar consejos psicológicos adecuados a sus seguidores.
• No milite en ninguna causa política, integrista, racial o que discrimine a ambos sexos.
• Sepa cultivar y fecundar los campos.
• Pueda ayudar igualmente a nacer o a bien morir.
• Debe saber que sus poderes especiales siempre han de ser empleados para hacer el bien.
• No debe sentir miedo de las entidades maléficas del más allá.
• No debe orar ni implorar a su dios, pues solamente debe ponerse en contacto con él.
• No debe olvidar que todo aquello que haga por los demás repercutirá en ella tres veces, incluidas las acciones desafortunadas.


ORGANIZACIÓN
Puesto que la brujería es una filosofía de orientación social y ayuda, es importante que no trabajen aisladas y que se integren en grupos afines, pues esto les proporciona mayor energía. Lo habitual es formar un coven o grupo de trece personas, pues este número coincide con los trece meses lunares del año. No hay inconveniente en que este grupo sea de seis parejas, varones y mujeres, pues así el equilibrio de las fuerzas será perfecto.

El líder será una suma sacerdotisa o un sumo sacerdote, aunque frecuentemente existen ambos. Si existen discrepancias sobre quién tiene derecho a ejercer como líder, se tendrá en cuenta la herencia, pues quien es descendiente de brujos tendrá una genética más adecuada. Pero dado que las jerarquías no existen y solamente se trata de buscar un moderador con experiencia, tampoco es necesario realizar cambios electorales frecuentes.
Algunos brujos y brujas prefieren trabajar en solitario y por ello se les considera como personas sabias, siendo ésta también una opción muy extendida.


SERES SUPREMOS
El poder único se divide entre los principios masculino y femenino. La figura masculina más conocida es el dios con cuernos, el camero o macho cabrío, posiblemente una deformación del dios Pan o el dios de la Naturaleza antiguo. A este poder se le conoce también como Osiris y Cernunnos, este último bastante desconocido y que también se le menciona como el Antiguo o el de los Cuernos.
En cuanto a la figura femenina se la conoce como Diana, Selene, Cibeles, Artemisa, Isis o Hécate, aunque ahora parece que se unifica bajo el nombre sencillo de Gran Madre o Señora. No es ciertamente un equivalente a la Virgen María de los cristianos, ni tampoco es Santa Brígida o cualquier otra santa.


SÍMBOLOS
Al igual que en cualquier religión, los símbolos son parte esencial de la magia, pues representan el camino para comunicarse con los dioses o, incluso, a los mismos dioses. La imagen de Dios está representada casi siempre con cuernos, bien sea como un sol o como una cabra o macho cabrío. No suelen emplear la palabra dios para definir al Creador y prefieren hablar del poder del universo, el que mueve la Luna, la Tierra y controla la naturaleza.
Los símbolos en la brujería son el lazo de conexión, del mismo modo que lo son las imágenes en las religiones, y permiten unir el microcosmos, que forma la bruja, con el macrocosmos, en el cual estamos todos integrados. Es como si existiera un canal entre uno y otro, y que puede ser abierto mediante sencillos pero precisos rituales o palabras. Su teoría se aproxima mucho al espiritismo, pues están seguros que junto con nuestro mundo visible existe otro paralelo, e invisible, y que ambos están controlados por el poder del dios.
• El círculo en el cual trabajan habitualmente representa a la misma naturaleza, en donde no existe principio ni final, pues todo es una rueda en la cual giramos sin que nada ni nadie esté arriba o abajo. El círculo permite a la bruja hacer de intermediaria entre los dos mundos, tanto si está dentro como si prefiere trabajar fuera. La facilidad que ella tiene para establecer esta conexión en realidad la tenemos todos los seres humanos, pues nuestra alma y nuestro espíritu forman un todo indivisible como seres vivientes, aunque no lo percibimos con la misma claridad que las personas que dedican su vida a ello. Trabajar dentro del círculo, al fin, supone lograr un mejor aislamiento y concentración, pues todo el poder se manifestará con mayor rapidez y precisión. Además, estar dentro del círculo permite a la bruja o mago estar a cubierto de las fuerzas negativas y desde allí se pueden ejecutar incluso maldiciones y conjuros sobre personas maléficas, pues la energía es muy alta y no resulta interferida.
• Otro símbolo utilizado frecuentemente, y que puede tener reminiscencias de magos antiguos, es el cono, la misma forma que tenían los sombreros de esos maestros legendarios, entre ellos Merlín. Frecuentemente emplean el cono cuando están dentro del círculo mágico, pero suelen elevarlo al cielo o mostrarlo a los creyentes, tal como hacen las religiones con sus símbolos más sagrados. El cono también es la abundancia, la seguridad, la protección y la felicidad, y con él pedimos oraciones, salud y energía.
• El aquelarre es una reunión nocturna de brujos y brujas, con la intervención del demonio ordinariamente en figura de macho cabrío, aunque es más frecuente en las tradiciones de la magia negra.
• Otras reuniones festivas tienen lugar en fechas concretas, y entre ellas tenemos a la Fiesta de las brujas o Samhain, que se celebra el 31 de octubre y en ella se habla de la muerte física y nuestra conexión con el mundo invisible que nos espera.
• El Yule tiene lugar entre el 20 y 23 de diciembre, coincidiendo con la noche más corta del año, y podría ser el equivalente con la Navidad cristiana, empleándose también velas rojas y árboles para conmemorar la fecha.
• La Fiesta de la Luz Creciente se efectúa el 2 de febrero y nos habla ya del despertar de la naturaleza, con el anuncio de una primavera temprana.
• Halloween es la fiesta más popular y se celebra el 31 de octubre, un día antes de la conmemoración de Todos los Santos. La idea original era encender hogueras y hacer bailes para alejar a los malos espíritus del lugar, pues las gentes creían que en esta fecha las almas de los muertos visitaban sus antiguos hogares, algo que podría traer malas consecuencias si se había tratado mal a los difuntos. También se aprovechaba para que los adivinos efectuaran sus predicciones sobre la salud, dinero y amor, y los magos podían incluso contactar con el demonio para casos en los que se necesitara un serio castigo para alguien.
El símbolo característico de esta fiesta, sumamente popular en Norteamérica, es una calabaza hueca dentro de la cual se coloca una linterna o una vela. La luz sale por unos cortes que simulan los ojos y la boca, y los niños aprovechan para pedir regalos entre la vecindad.
• Los Esbats son otras fiestas de menor importancia y se celebran coincidiendo con las fases de la Luna, aunque se escoge preferentemente con la Luna llena. El lugar es ahora en el exterior y allí se dibuja un círculo mágico de unos 2,5 metros de diámetro, aunque puede aumentarse si el número de participantes así lo requiere. En esta ocasión todos los participantes tienen que estar dentro del círculo, sentados o en pie, pues junto con la danza se logra una mayor energía. • El pentagrama es una estrella de cinco puntas insertada dentro de un círculo, dentro del cual está dibujado un ser humano desnudo, pudiendo ser hembra o varón. Las cinco puntas representan los elementos esenciales de la vida —tierra, aire, agua, fuego y mente— y es frecuente ver a las brujas con estos grabados como parte de medallones o hebillas. El metal empleado es la plata, aunque también podemos ver numerosas incrustaciones de piedras de colores que según afirman les proporcionan protección y fortaleza.






Objetos

Además del cono o sombrero que ya hemos mencionado antes, los actos de brujería emplean una gran cantidad de elementos para sus rituales, entre ellos:
El incienso es parte de la tradición religiosa y por tanto incorporado a la brujería. Sus aromas son suaves pero penetrantes y se dice que pueden elevar la mente de los participantes a mundos superiores.
El pastel es un dulce que representa a la madre naturaleza y a la tierra que nos proporciona alimentos, por lo que supone un alimento que se comparte entre todos, tal como se comparte la eucaristía cristiana. No contiene ningún ingrediente especial, aunque el arándano suele estar casi siempre presente, así como algunas hojas de muérdago.
También es habitual encontrar pequeñas porciones de sal y agua, en ocasiones vino, así como la inevitable hoguera para danzar a su alrededor y las velas que portan los participantes.
El tradicional caldero no ha desaparecido, como tampoco la escoba, pues en el primero se preparan sabrosas comidas aromatizadas con hierbas y que servirá para continuar la fiesta hasta la madrugada. La escoba es un elemento simbólico para asegurar que la bruja es capaz de comunicarse con el cielo y el mundo de los espíritus, mediante un vuelo astral en la oscuridad de la noche. También es empleada como signo de fertilidad y para recordarnos la presencia de la naturaleza.
La ropa puede ser la tradicional túnica, aunque se admite acudir vestidos con ropa normal de calle e incluso se permite que los más espirituales bailen desnudos. Esto se hace para lograr que las buenas vibraciones envuelvan al participante, pues la ropa puede impedir que el efecto sea el buscado.

Descargar Documento : http://oron.com/bsbf7etuot3r/Como_ser_un_Brujo(a).doc.html

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