domingo, 15 de abril de 2012

EL ANTAGONISMO DE LA CIVILIZACIÓN

A pesar de todo lo que se sabe de los hombres lobo, desde leyendas antiguas y mitos hasta explicaciones científicas y médicas, el animal continúa suscitando intensos debates. Los grupos conservacionistas luchan por el derecho de los lobos a existir, pues consideran que simbolizan todo lo que es salvaje y libre en la naturaleza; otros preferirían eliminarlos por completo al verlos como predadores peligrosos y destructivos. La incómoda relación humana con los lobos continúa.

El hombre lleva una bestia dentro de sí y desea secretamente convertirse en una para perder las limitaciones civilizadas. Cuanto más civilizados somos, más necesitamos fantasear sobre no ser civilizados.





Tales fantasías se expandieron cuando las viejas películas sobre los hombres lobo se pasaron por televisión en los años 1950. Los niños empezaron a desarrollar una afinidad con la tenebrosa criatura. Cuando niño uno se aferra a los monstruos, porque son tan incomprendidos como uno. También les cuesta adaptarse al ambiente, pero se defienden y se fantasea a través de ellos.

Más que un objeto de temor, el hombre lobo se estaba convirtiendo en un icono de la cultura popular. En 1972, el legendario Stan Lee de la Marvel Comics, creo una serie llamada “Werewolf by Night” (Hombre Lobo de Noche).

Los adultos contemporáneos se han resistido a considerar el hombre lobo como una cosa de niños. La exitosa novela de Gary Brandner de 1977 “The Howling” (El Aullido) acerca de una sociedad coetánea de hombres lobo se convirtió en un clásico de culto, en parte por el enfoque de la salvaje sexualidad y lujuria del hombre lobo. “La cara del lobo estaba a centímetros de la suya. Su aliento, caliente y húmedo, silbaba en su oído. Los dientes brillantes, grandes como un dedo, daban tarascones en el aire y se acercaban a su garganta”.

Parte de la dicha de ser hombre lobo, es que uno puede saltarle encima a la mujer loba que quiera y nadie lo mirará con extrañeza. Es la libertad de ser tan sensual y lujurioso como uno desea ser.

En 1997, el servicio postal de Estados Unidos se unió al frenesí al lanzar cinco estampillas de monstruos del cine. El hombre lobo de Lon Chaney Jr. está en boga de nuevo después de más de cincuenta años desde que el escritor Curt Siodmak creó el personaje.

El hombre lobo ha evolucionado a través de la historia. Lo que la mayoría aceptamos ahora como leyenda fue una vez muy real. Comenzó como una forma de explicar lo inexplicable, una criatura a quien se le podía culpar de las atrocidades del hombre. Símbolo de la sexualidad y el poder que muchos humanos envidian pero no pueden tener.

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